¿Qué esperar del próximo año escolar?
Andamos en transición, y no hablo de las transiciones del desayuno al juego libre, del baile a las rutinas de cuidado… No. Hoy no hablo de esas.
Julio y agosto se presentan como dos meses de transición dentro de nuestro calendario escolar. Aprovechemos julio para refrescar nuestros programas: cambiar la configuración de nuestros espacios, basarnos en las observaciones de los checkpoints y pensar cómo podemos convertir cada ambiente en uno más acogedor, intencional y propicio para el desarrollo de los niños.
Intercambiemos materiales, desempolvemos libros y repensemos qué es lo mejor para nuestros infantes.
En agosto comenzaremos con nuestros temas de desarrollo profesional. El gran tema del año será el movimiento libre. Este será el eje que nos acompañará durante todos nuestros PL Days.
También abordaremos otros temas importantes. Por ejemplo, en octubre contaremos con especialistas de FCCERS, quienes nos hablarán sobre esta herramienta y cómo puede convertirse en un recurso valioso para fortalecer la calidad de nuestros programas. Además, renovaremos el entrenamiento sobre enfermedades infecciosas, entre otros temas de gran relevancia.
Pero, sobre todo, ¿qué podemos esperar?
Vamos a pensar en el movimiento. En el movimiento de los niños desde el nacimiento hasta los tres años.
Spoiler alert: para los PL Days tendrán que venir con ropa cómoda.
Reflexionaremos sobre la motricidad gruesa y el movimiento; sobre lo que implican para el desarrollo emocional, social, cognitivo y físico de nuestros niños. Pensaremos en lo que significa, para nosotras como cuidadoras y educadoras, comprender el movimiento y acompañarlo de manera consciente.
Incluso nos haremos una pregunta fundamental: ¿qué entendemos realmente por movimiento?
Este año nos moveremos para pensar el movimiento, con el propósito de acompañar el desarrollo infantil respetando el ritmo único de cada niño.
Eso es lo que nos espera… y apenas estamos comenzando.