¡Urgente! Es momento de tomar un paso atrás
Nuevos infantes, toddlers y niños han comenzado en nuestros programas recientemente. Nuevas familias se han unido a nuestra comunidad. Nuevas amistades se van forjando y otras se van fortaleciendo. El periodo de transición para aquellos nuevos niños sigue en movimiento; para otros, ya ha culminado. Pero desde nuestra labor de cuidado y educativa, tenemos una tarea urgente ante tanto movimiento. Llegó la hora y el momento: tenemos que tomar un paso atrás.
No hablo en sentido literal, es más bien una invitación pedagógica. Tomemos un paso atrás y reflexionemos sobre el quehacer de nuestros programas en los últimos meses. Pensemos en esos nuevos infantes, toddlers y niños que los habitan y cómo habitan nuestros programas. Pensemos en los niños que ya estaban con nosotros. Pensemos en esas nuevas familias que se unen a nuestra comunidad y cómo el tiempo ha ido pasando en estos meses que parecen pocos, pero que, en cuidado infantil, son muchos días.
¿Por qué es esto importante? Es importante tomar un paso atrás para que reflexionemos sobre qué está pasando en nuestros programas. Puede que las dinámicas hayan cambiado, puede que las rutinas de cuidado se hayan modificado y que el flujo de movimiento del programa también haya cambiado. Que estemos atentos a qué pasa en nuestros programas cuando nuevos integrantes llegan nos puede ayudar a reflexionar sobre nuestras prácticas de cuidado, sobre nuestras fortalezas y sobre esas áreas de oportunidad donde podemos estar más atentos. ¿Qué escuchamos decir a los niños y niñas? ¿Qué escuchamos de las familias?
Urgente es que, como profesionales del cuidado infantil, tomemos un paso atrás. Que tengamos la humildad de desaprender en cada momento y en cada oportunidad para mejorar nuestra comunidad que se integra, cuidar el desarrollo de los infantes y crecer como educadores.