297 Livingston Street, Brooklyn, NY 11217

El mes marzo, la palabra: coherencia

En este momento del inicio del año me encantaría que se terminara el invierno en Nueva York. Basta, después de la nevada de hace unas semanas, nos merecemos algo más cálido. Pero nuestros niños se merecen buenas y cálidas prácticas cuando se trata de cuidado infantil. Lo que me hace recordar que me encantaría que se acabaran las prácticas de cuidado donde ven a nuestros niños como simple ganancia económica. 

Durante el invierno, y realizando visitas a ciertos programas y/o hablando con algunas educadoras o familias, ciertos patrones han salido a relucir en ciertas prácticas de cuidado. Es bastante común escuchar siempre a educadoras hablando sobre lo importante del desarrollo infantil, y brindarle las mejores herramientas. No obstante, al momento en que esto requiere un poco más de inclusión de parte de los programas, pareciera que esto se les olvida. No hablo de todas, ojo ahí. Hablo de que si le negamos la entrada a terapistas certificados y/o evaluadores a los programas, en realidad estamos negando el principio básico de salud y bienestar a nuestros niños. Hablo de que si el acercamiento con las familias no se basa en la confianza, y se basa en solo esperar los checkpoints para compartir una información, sin un plan de acción basado en cuidado. Hablo de los momentos en donde la transición de un infante es difícil para acostumbrarse a un programa y decidimos llamar para pedir una transferencia del infante. Si bien el invierno ha sido frío, identificar algunas de estas prácticas en cuidadores que funcionan como patrones, ha convertido esta estación en más oscura. 

Los niños sienten cuando el cuidado no es auténtico, las familias también. Sin esto, no hay comunidad. 

Este mes, el equipo de educación estará hablando sobre liderazgo estratégico y envolvimiento familiar como un ejercicio de buenas prácticas. El llamado aquí es sencillo: seamos coherentes. Si queremos lo mejor para nuestros infantes, debemos ser mejores líderes y dar la milla extra para los nuestros en estos tiempos difíciles. Aquí, le apostamos a la coherencia. Incluimos a las familias en la práctica, no en el discurso.