Nombrar… nombrar…
Nosotros creemos, desde una perspectiva educativa, que las rutinas de cuidado y los espacios de los day cares no deben concebirse como lugares para preparar a los niños para la escuela. Más bien, creemos que deben ser espacios seguros donde los niños puedan explorar el mundo de la manera más óptima posible, de acuerdo con su desarrollo. Sin embargo, esto no significa que no tengamos un plan.
Algunas personas podrían argumentar que contar con un lesson plan es contraproducente para nuestra creencia de que el juego libre y el seguimiento de los intereses más orgánicos de los niños deben ir de la mano. Sin embargo, esta idea surge de una comprensión limitada del tipo de estructura que un plan de estudio puede ofrecer. Y es ahí donde nuestras educadoras entran en juego, uniendo la teoría con la práctica.
Tomemos como ejemplo el primer mes de nuestro plan de estudio, correspondiente a septiembre, cuyo eje es nombrar. Nombrar fortalece el desarrollo del lenguaje, las conexiones neuronales, la coordinación, la memoria y las relaciones sociales de los infantes. Además, les permite comprender y dar sentido al mundo que los rodea y que exploran constantemente.
Ahora bien, ¿les enseñaremos a nombrar sentándolos en una silla y diciéndoles el nombre de todo lo que aparece frente a su mirada? La respuesta es obvia: claro que no.
Aquí es donde el plan de estudio puede parecer limitado, pero no el trabajo de la educadora. Cada rutina de cuidado se convierte en un espacio pedagógico para nombrar partes del cuerpo, espacios del programa y prendas de vestir, mientras se practican el consentimiento y el cuidado respetuoso con el infante. Las situaciones de tensión por juguetes u objetos se transforman en oportunidades para nombrar emociones, resolver conflictos y desarrollar habilidades sociales. Asimismo, el juego libre nos permite llenar de palabras los intereses más auténticos y espontáneos de nuestros niños.
Por esta razón, y por muchas más, las invitamos a participar en nuestra reunión por Zoom el próximo 20 de agosto, donde reflexionaremos juntas sobre cómo aprovechar nuestro plan de estudio a través del acto de nombrar. Compartiremos ideas, estrategias y buenas prácticas que nos permitan enriquecer nuestro trabajo cotidiano.
Porque cuando nombramos, no solo enseñamos palabras: ayudamos a los niños a comprender el mundo, a expresar lo que sienten y a construir relaciones significativas.